Sin lugar a dudas, los últimos dos siglos han encarnado grandes cambios, especialmente a nivel político, económico, social y cultural; hemos sido testigos de grandes guerras, producto de la constante lucha por el poder, avances tecnológicos y el apogeo de movimientos tan relevantes como el feminismo o la revolución feminista.

Ya sabrás que, en la actualidad, hay miles de grupos feministas alrededor del mundo que exigen de forma constante respeto por parte de los hombres e igualdad social; entonces, para lograrlo, emprenden marchas o otro tipo de actividades para llamar la atención y hacerse escuchar. Pero, ¿es esto, realmente, feminismo o solo un método vanguardista de definirlo y una ansiedad por pertenecer a una subcultura por parte de las mujeres? Esta es una pregunta un tanto polémica que deberías plantearte al finalizar de leer el presente artículo; y, para ello, es indispensable que primero le eches un vistazo a las bases que consolidaron dicho movimiento y a algunas de las mujeres que lo influenciaron con sus pensamientos, y que se atrevieron a alzar la voz en pro de su género.

En primer lugar, no se podría hablar de la revolución feminista, sin mencionar a la inglesa Mary Wollstonecraft, una de las iniciadoras del pensamiento y la ideología del feminismo, quien en 1792 publicó la obra “Vindicación de los Derechos de la Mujer”, en  la cual condena y critica la educación que se les daba a las mujeres y reta al gobierno para que instaure un sistema educativo igualitario, con el fin de que las féminas pudieran llevar una vida más útil y digna. Además, planteó igualdad de derechos políticos, civiles y laborales; casi inconcebibles en ese momento.

Por otro lado, es importante que sepas de la existencia de la escritora francesa Simone de Beauvoir; altamente criticada, pero una empoderada mujer que expresó todas sus inconformidades con respecto a una sociedad que se empeñaba en oprimir e invisibilizar el rol femenino. Con la publicación, en 1949, de su ensayo “El segundo sexo”, considerado la biblia del feminismo, construye un nuevo panorama feminista en pleno siglo XX, y denuncia la opresión de la cual son víctimas las mujeres, debido a la construcción de prejuicios sociales que no tienen nada que ver con el plano biológico.

Finalmente, y un poco más contemporánea, aparece Gabriela Mistral, una figura femenina Chilena con muchas facetas; reconocida por ser la primera iberoamericana en ganar el premio Nobel de Literatura en 1945 y por promulgar, al igual que los otras dos pensadoras feministas, el derecho a la educación de la mujer, como medio de poder para disminuir la desigualdad que tanto ha reprimido al género; además, también impulsó, fuertemente, la literatura femenina.

Es gracias a pensamientos, denuncias y sentires como los de estas tres mujeres, que le apostaron a la autonomía y la emancipación femenina, que se da forma a la revolución feminista, y a entenderse más allá de la liberación de las mujeres y la reivindicación de los derechos de las mismas.

Nunca olvides que detrás de toda una nueva ola feminista, hay una historia y mentes brillantes de mujeres que se encargaron de darle sentido al feminismo y entendieron que el verdadero cambio y la fuerza vital que caracteriza al gremio femenino, debe empezar de forma individual, abriendo la mente a las posibilidades, y, posteriormente, accionarse la lucha colectiva.